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Ana Escobar

Acto V · El comportamiento de los cuerpos

Gotas de cosas

Las metáforas

se quedan flotando donde termina la voz

y empieza eso que no sabemos nombrar.

 

La tarde avanza sin épica

con su luz apoyada en los bordes

como si todo estuviera a punto de moverse

pero no…

 

Una silla apenas desplazada,

un olor que aparece y que va

la huella tibia de alguien que ya no está en la habitación.

 

Hay memorias que no regresan completas

solo traen la sensación del aire de entonces,

la forma que tenía el tiempo entre las manos….

 

Gotas de cosas,

mínimos restos del día

lo que se queda en la casa

cuando la casa se vacía.

Gotas de cosas

pequeñas formas de recordar..

No olvidar los meses que me salvaste.

 

Lo repito sin decirlo

mientras ordeno papeles que no importan

mientras la vida hace ruido en otras casas.

 

Abro la alacena

sin hambre

sin ninguna idea clara

solo por hacer algo con las manos

encuentro el café aguado

de esta mañana

 

Y pensar que a veces el cansancio

también tiene sabor

y se queda un rato

mirándonos desde dentro.

 

El cuerpo sabe lo que la boca evita

lo demuestra en pequeños gestos,

en la forma de sostener el aire justo antes de hablar.

 

Manos nerviosas y palabras verdosas

frases que no maduran,

que salen antes de tiempo

y se quedan a medio camino entre el pecho y el mundo.

 

Quizá por eso hay cosas que no dijimos

quizá por eso, siguen aquí..

No olvidar los meses que me salvaste

 

Y aun así

algo diminuto se acuesta en el pecho

no como esperanza

sino como una forma suave de seguir

sin hacer ruido.