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Ana Escobar

Acto III

La edad de los incendios

He dejado de guardar la ropa

para una ocasión especial.

La ocasión era estar vivo

y me acabo de enterar.

Ya no colecciono domingos

para cuando tenga tiempo.

He aprendido que los años

no devuelven los intentos.

Llegué hasta aquí

perdiendo algunas cosas

y ganando heridas

Ya sé dónde quema el fuego.

También sé

dónde no quiero apagarlo.

Que arda lo que tenga que arder,

pero que me encuentre dentro.

Ya conozco los incendios.

Ahora elijo el fuego.

Que arda el miedo a perder,

todo lo que que no dijimos,

todos los «mejor mañana»,

todos los «no era el momento».

Ahora elijo

el fuego.

He dormido con el miedo

de quien teme equivocarse,

como si llegar intacto

fuera otra forma de salvarse.

Pero nadie sale ileso

de quererse o de querer.

Hay heridas que hacen daño

y otras que te hacen volver.

Ya no quiero una vida

que me llegue sin tocarme.

Prefiero alguna caída

a pasar de largo

por todas partes.

Que arda lo que tenga que arder,

pero que me encuentre dentro.

Ya conozco los incendios.

Ahora elijo el fuego.

Que arda el miedo a perder,

todo lo que que no dijimos,

todos los «mejor mañana»,

todos los «no era el momento».

Ahora elijo

el fuego.

No quiero llegar al final

con todo en su sitio.

Prefiero tener que recogerme

a no haberme roto jamás.

Lo que tenga que arder, que arda

Esta vez me quedo.

No confundo valentía

con no tener miedo.

Tengo miedo.

Pero ya conozco los incendios.

Y ahora… elijo el fuego.

La ropa.

Los domingos.

Las palabras.

Los intentos.

Que no quede para luego

lo que todavía

puede arder.