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Ana Escobar

Acto I · Hipótesis de partida

Siempre tú

Prometo no soltarte…

Construiré mi lecho en tu vientre

Viviré en tus manos,

tu pelo me arropará y será tu piel la que me acaricie.

Me encadenarán tus piernas, suaves como pétalos

Y ahí habitaré,

eterno,

callado,

quieto,

cuidando mi fortaleza.

 

No haré otra cosa….,

sólo eso quiero…

Verte dormir, y respirar tu aliento

Convertirme en tu aire, y volar etéreo a tu lado

 

Quiero ser tu agua y tu aceite

Tu plan secreto

Tatuaré en mi piel tus heridas,

Y no te soltaré…

 

Acecharé a los elementos para que se acerquen sólo cuando ordenes

Y me alimentarán tus sueños, tú…, desnuda.

 

Encenderé velas que den vida a tu sombra

Y te dibujaré en penumbras, sólo con mis dedos.

 

Y es verdad que fueron dulces los orgasmos del pasado

Y cálido el tacto de otras manos,

pero no eran tuyas…

Porque desde el comienzo siempre has sido tú…

 

Tú serás quien pare el tiempo que me sostiene

Estoy a merced de tu labios,

será tu voz la que dictamine mi suerte

y tus retinas el faro que alumbre mi rumbo..

el que me devuelva a puerto.

 

No sabes qué locura es amarte tanto….

quiero caer rendido al líbido de tu olor

a las músicas olvidadas

con letras que hablan de amor eterno.

 

Entonces ya nada importará

olvidaré quien soy, mi vida, mi casa,

me entregaré a tus hechizos condenados

con los que puedes hacer de mí lo que quieras.

 

Y mientras tanto, desesperado

seguiré gritando tu nombre y apretaré tus manos sobre mi pecho.

Después me dará igual lo que venga..