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Ana Escobar

Acto V · El comportamiento de los cuerpos

Habla de ti

Cada uno mira el mundo

desde donde aprendió a mirar,

con las luces que ha encendido

y las que no encenderá.

 

Hay palabras que acarician,

otras saben dónde herir,

pero todas, cuando salen,

dicen algo de quien las dice así.

 

No somos solo lo que contamos

ni lo que queremos fingir.

Hay gestos que nos desnudan

sin necesidad de hablar de ti.

 

Habla de ti

la piedra que decides lanzar,

la puerta que dejas abierta,

la que prefieres cerrar.

cómo sostienes una herida,

lo que haces cuando nadie mira,

cómo eliges terminar.

 

No somos lo que decimos.

Somos la forma

en que tratamos a los demás.

 

Hay quien aprende a dar la mano,

hay quien aprende a señalar.

Quien construye una muralla

y quien deja a alguien pasar.

 

Hay silencios que acompañan,

otros sirven para huir.

Hasta la forma de marcharnos

deja alguna pista sobre ti.

 

Cada uno lleva a cuestas

lo que pudo comprender,

lo que quiso hacer distinto,

lo que no supo aprender.

 

No hace falta abrir el pecho

para saber qué guardamos dentro.

 

Basta mirar nuestras manos:

qué sostienen,

qué abandonan,

qué recogen del suelo.

 

A quién acercan.

A quién dejan caer.

 

Habla de ti

lo que abrazas y lo que apartas,

la manera de cerrar una puerta

cuando alguien se queda detrás.

lo que perdonas, lo que castigas,

cómo atraviesas una vida

cuando se cruza con la tuya.

 

Porque al final

dejamos algo de nosotros

en cada persona

a la que aprendimos a tratar.