Acto V · El comportamiento de los cuerpos
Habla de ti
Las canciones necesitan conexión a internet.
Cada uno mira el mundo
desde donde aprendió a mirar,
con las luces que ha encendido
y las que no encenderá.
Hay palabras que acarician,
otras saben dónde herir,
pero todas, cuando salen,
dicen algo de quien las dice así.
No somos solo lo que contamos
ni lo que queremos fingir.
Hay gestos que nos desnudan
sin necesidad de hablar de ti.
Habla de ti
la piedra que decides lanzar,
la puerta que dejas abierta,
la que prefieres cerrar.
cómo sostienes una herida,
lo que haces cuando nadie mira,
cómo eliges terminar.
No somos lo que decimos.
Somos la forma
en que tratamos a los demás.
Hay quien aprende a dar la mano,
hay quien aprende a señalar.
Quien construye una muralla
y quien deja a alguien pasar.
Hay silencios que acompañan,
otros sirven para huir.
Hasta la forma de marcharnos
deja alguna pista sobre ti.
Cada uno lleva a cuestas
lo que pudo comprender,
lo que quiso hacer distinto,
lo que no supo aprender.
No hace falta abrir el pecho
para saber qué guardamos dentro.
Basta mirar nuestras manos:
qué sostienen,
qué abandonan,
qué recogen del suelo.
A quién acercan.
A quién dejan caer.
Habla de ti
lo que abrazas y lo que apartas,
la manera de cerrar una puerta
cuando alguien se queda detrás.
lo que perdonas, lo que castigas,
cómo atraviesas una vida
cuando se cruza con la tuya.
Porque al final
dejamos algo de nosotros
en cada persona
a la que aprendimos a tratar.




