La edad de los incendios
Las canciones necesitan conexión a internet.
He dejado de guardar la ropa
para una ocasión especial.
La ocasión era estar vivo
y me acabo de enterar.
Ya no colecciono domingos
para cuando tenga tiempo.
He aprendido que los años
no devuelven los intentos.
Llegué hasta aquí
perdiendo algunas cosas
y ganando heridas
Ya sé dónde quema el fuego.
También sé
dónde no quiero apagarlo.
Que arda lo que tenga que arder,
pero que me encuentre dentro.
Ya conozco los incendios.
Ahora elijo el fuego.
Que arda el miedo a perder,
todo lo que que no dijimos,
todos los «mejor mañana»,
todos los «no era el momento».
Ahora elijo
el fuego.
He dormido con el miedo
de quien teme equivocarse,
como si llegar intacto
fuera otra forma de salvarse.
Pero nadie sale ileso
de quererse o de querer.
Hay heridas que hacen daño
y otras que te hacen volver.
Ya no quiero una vida
que me llegue sin tocarme.
Prefiero alguna caída
a pasar de largo
por todas partes.
Que arda lo que tenga que arder,
pero que me encuentre dentro.
Ya conozco los incendios.
Ahora elijo el fuego.
Que arda el miedo a perder,
todo lo que que no dijimos,
todos los «mejor mañana»,
todos los «no era el momento».
Ahora elijo
el fuego.
No quiero llegar al final
con todo en su sitio.
Prefiero tener que recogerme
a no haberme roto jamás.
Lo que tenga que arder, que arda
Esta vez me quedo.
No confundo valentía
con no tener miedo.
Tengo miedo.
Pero ya conozco los incendios.
Y ahora… elijo el fuego.
La ropa.
Los domingos.
Las palabras.
Los intentos.
Que no quede para luego
lo que todavía
puede arder.




